El esquema impositivo que durante años encareció las compras en dólares y los consumos en el exterior atraviesa un cambio clave. Con el fin del impuesto PAIS y la eliminación de percepciones adicionales, se modificó la forma en la que se calcula el llamado “dólar tarjeta” y el impacto final en los consumidores.
Fin del impuesto PAIS
El impuesto Para una Argentina Inclusiva y Solidaria (PAIS), que aplicaba un recargo del 30% sobre la compra de moneda extranjera y determinados consumos en dólares, dejó de estar vigente tras cumplir su plazo legal. Este tributo había sido implementado a fines de 2019 y se mantuvo durante más de cinco años como una de las principales cargas sobre operaciones en moneda extranjera.
Desde su vencimiento, las compras realizadas con tarjeta en dólares ya no incluyen este recargo específico. No obstante, durante un período posterior continuaron aplicándose percepciones impositivas que mantuvieron elevado el costo final de los consumos.
El recargo del 30% y los cambios desde enero
La principal novedad llegó con el inicio de 2026. Desde los primeros días de enero, el organismo recaudador eliminó también el recargo del 30% que se aplicaba como percepción a cuenta de los impuestos a las Ganancias y Bienes Personales sobre los consumos con tarjeta realizados directamente en el exterior o en moneda extranjera.
Con esta medida, dejó de existir en la práctica el denominado “dólar tarjeta” tal como se lo conocía hasta ahora, un tipo de cambio que acumulaba múltiples recargos impositivos.

Cómo se formaba el dólar tarjeta hasta ahora
Hasta fines de 2025, el valor final del dólar para consumos con tarjeta surgía de sumar al tipo de cambio oficial un 30% correspondiente al impuesto PAIS y otro 30% en concepto de percepciones impositivas. Esto generaba una carga total cercana al 60%, encareciendo de forma significativa las compras en moneda extranjera.
Con la eliminación de ambos conceptos, el costo final de los consumos en dólares se redujo de manera considerable.
Qué cambia para los consumidores
Para los usuarios de tarjetas, el cambio implica que los pagos realizados en el exterior o en moneda extranjera ya no tendrán el recargo adicional del 30%. De esta manera, los resúmenes de tarjeta comienzan a reflejar valores mucho más cercanos al dólar oficial, lo que representa un alivio para quienes viajan, contratan servicios digitales del exterior o compran en plataformas internacionales.
Pese a la eliminación del impuesto PAIS y de las percepciones sobre consumos en dólares, no todas las operaciones quedaron completamente liberadas de recargos. En el caso de servicios turísticos internacionales pagados en pesos —como pasajes, hoteles o paquetes de viaje— puede continuar aplicándose un recargo del 30%, por lo que el impacto final depende del tipo de operación y de la forma de pago elegida.
Devolución de percepciones ya cobradas
En paralelo, los consumidores que durante 2025 hayan pagado percepciones por consumos en dólares pueden solicitar la devolución de esos importes. El trámite se realiza ante el organismo recaudador y permite reclamar las percepciones aplicadas a cuenta de los impuestos a las Ganancias o Bienes Personales, aunque el proceso puede demorar varios meses hasta que el reintegro se haga efectivo.
Un cambio importante, pero no total
Especialistas advierten que, si bien la eliminación del impuesto PAIS y del recargo del 30% representa un cambio relevante en el esquema impositivo, no implica la desaparición total de las cargas sobre todas las operaciones en moneda extranjera. Por ese motivo, recomiendan analizar cada consumo en particular para conocer el impacto real en el resumen de la tarjeta.
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